Ahora sólo queda esperar a que el interminable tiempo
pase y por fin termine mi espera. Mientras tanto observo, y descubro, y me
maravillo. Como las hormigas van perfectamente alineadas, lo alto y frondoso
que llega a ser un árbol, la hermosura de las nubes y la complejidad simple del
hombre… Crea mundos y los destruye, hace paz y concibe guerra, mira y no
observa, se equivoca y no aprende. Mi espera es cada vez más corta. Y la vida
del hombre más larga, y complicada, y llena de problemas que se crean ellos
mismos. Algún día espero que observen y esperen, como yo. Pero no a que algo
interminable llegue, sino que esperen al mundo, a las demás especies, a ellos
mismos. Viene una ola y pasa… siempre hay un mar de gente alrededor,
estruendosa, llena de vida, que muchas veces se olvidan de vivir. Reviso el
reloj y sé que me aguarda menso tiempo. Tal vez gente se irá, tal vez más gente
vendrá, pero todo seguirá igual y yo me seguiré maravillando, con la complejidad del mundo y la simpleza
del hombre.
Lourdes Patricia Ramos Corrales
No hay comentarios:
Publicar un comentario